8 maneras de cómo las redes sociales destruyen nuestros cerebros y nuestras vidas

Hablamos mucho de inteligencia artificial, ¿pero qué pasa con la inteligencia humana? Con tanta tecnología, es posible que la estemos poniendo en peligro. ¿En qué medida las redes sociales podrían ser una adicción que nos limita?

Está claro que las redes sociales pueden ayudar a vender online, a tener más cerca a familiares o amigos que viven lejos, etc. Con todo, tienen ciertos problemas colaterales que deberíamos evaluar.

Selfies, stories, likes… y al final del día una sensación de vacío. Así son las redes sociales para cada vez más personas.

Un reciente estudio de la Universidad de Nueva York publicado en Nature Communications ha desvelado comportamientos humanos sorprendentes respecto a las redes sociales.

El uso humano de las redes sociales, en particular nuestros esfuerzos como usuarios para maximizar los «me gusta«, sigue un patrón de «aprendizaje de recompensa» parecido al de las ratas.

Así lo ha podido comprobar un equipo internacional de científicos, que también incluyó a científicos de la Universidad de Boston, la Universidad de Zurich y el Instituto Karolinska de Suecia.

Analizaron más de un millón de publicaciones en redes sociales de más de 4.000 usuarios. Sus hallazgos revelan paralelismos con el comportamiento de los animales, como las ratas, en la búsqueda de recompensas alimenticias.

Luego, los investigadores utilizaron modelos computacionales para revelar que este patrón se ajusta estrechamente a los mecanismos conocidos de aprendizaje de recompensas. En términos psicológicos, se vería el condicionamiento de las personas por los ‘me gusta’, como cuando un delfín hace gracias en el zoo para que le den un pescado.

Luego, los investigadores corroboraron estos resultados con un experimento en línea, en el que los participantes humanos podían publicar imágenes divertidas con frases o ‘memes’ y recibir me gusta como comentarios en una plataforma similar a Instagram.

De acuerdo con el análisis cuantitativo del estudio, los resultados mostraron que las personas publicaron en general con más frecuencia cuando recibieron más me gusta.

Estos hallazgos del estudio pueden ayudarnos a comprender por qué las redes sociales dominan la vida diaria de muchas personas. Hasta el punto en algunos casos de convertirse en un problema que puede suponer adicción.

Es más, podemos analizar más a fondo el impacto de las redes sociales para que las personas se comporten de una manera o de otra. Si saben que tendrán el premio del like, ¿será que muchos seres humanos estarán dispuestos a condicionar sus acciones y sus vidas?

8 daños de las redes sociales en nuestras vidas

Más allá de ser como ratas buscando refuerzos positivos casi adictivos, ¿es perfecto todo lo demás? En absoluto, hay ocho maneras de cómo las redes sociales destruyen nuestros cerebros y nuestras vidas.

1. Dependencia de un refuerzo positivo

Si siempre estamos actuando esperando recompensas, podemos volvernos adictos, e incluso podemos perder la capacidad de actuar sin refuerzos positivos externos.

2. Editar nuestras vidas

La vida de las personas se puede volver cada vez más artificial con un uso excesivo de las redes sociales. Por ejemplo, podrías estar de viaje o celebrando un momento especial familiar, y perderte la experiencia por centrarte en subir un story a Instagram.

3. Pérdida de tiempo

Otro punto importante en contra de las redes sociales es que pueden hacer perder mucho tiempo. Son uno de esos ladrones del tiempo que afectan más a la productividad en las empresas.

4. Procrastinación

Tanta necesidad de subir la foto del día o de contestar mensajes, y a menudo se acaban dejando para más tarde trabajos o tareas de la casa. Al final, se procrastinan actividades, perdiendo funcionalidad o la posibilidad de dedicar tiempo a aprender, desarrollar una habilidad, tener aficiones o trabajar más horas para evolucionar antes.

5. Falsa felicidad

Las redes sociales nos enseñan el lado más perfecto de la gente en sus perfiles, ¿pero qué hay detrás del escenario en la vida de tantos influencers envidiables? A menudo ni son tan ricos, ni son tan guapos… ni tan felices, sobre todo.

6. El ciclo de la envidia

Las redes sociales pueden prometernos una falsa felicidad que además de distorsionar nuestra idea de lo que es conveniente para nuestra vida – como hace la publicidad – nos impida disfrutar de lo que tenemos al compararnos con lo que vemos que muestran otros.

7. Errores de pronóstico

Tenemos una extraña sensación algunas veces de que cuando miremos el móvil encontraremos algo positivo que nos hará sentir bien. Este efecto se llama error de pronóstico y hay estudios que están demostrando que solemos frustrarnos respecto a la expectativa antes de mirar las redes sociales, lo cual ocasiona un vacío que se retroalimenta con búsquedas de más refuerzos positivos.

8. Daño en las relaciones

Por último, muchas personas están reconociendo daños significativos en la pareja y las relaciones de amistad por culpa de las redes sociales. Te enteras de que nace tu sobrino por el Whatsapp del grupo familiar, felicitas a tus amigos por Facebook y antes de dormir te quedas enganchado al móvil en vez de estar con la pareja.

8 maneras de cómo las redes sociales destruyen nuestros cerebros y nuestras vidas

8 maneras de cómo las redes sociales destruyen nuestros cerebros y nuestras vidas

Resiliente Digital

¿Qué nos atrae tanto de las redes sociales?

En 2020, más de cuatro mil millones de personas pasaron varias horas al día de media en Instagram, Facebook, Twitter y otras redes o foros.

Este compromiso generalizado en las redes sociales ha sido comparado por muchos con una adicción, en la que las personas se ven impulsadas a buscar comentarios sociales positivos online, como por ejemplo los ‘me gusta’, hasta el punto que se convertiría en una necesidad como la de comer o beber.

En el siglo XX Pavlov y otros psicólogos experimentaban con perros o ratas para analizar sus conductas. Cuando se analizan animales se denomina etología, pero aplicado a las personas hablamos de psicología.

¿Será que en 2021 somos los seres humanos los que estamos siendo analizados como en un gran laboratorio sociológico masivo virtual?

Si bien el uso de las redes sociales se ha estudiado ampliamente, lo que realmente impulsa a actuar a las personas, a algunas de manera tan obsesiva, no está tan claro.

Este estudio nos abre a examinar por primera vez si el uso de las redes sociales se puede explicar por la forma en que nuestras mentes procesan y aprenden sobre las recompensas.

Conclusión

Analizar el impacto de las redes sociales en nuestras vidas puede ayudarnos a comprender nuestras motivaciones, necesidades, comportamientos y limitaciones.

Además, si evaluamos con detalle los riesgos de las redes sociales en nuestra felicidad, relaciones personales y productividad, podremos evitar que dañen estos aspectos de nuestra vida.

Deberíamos ser conscientes de que las redes sociales son herramientas como puede ser una cuerda o un martillo. Si usas una cuerda para atar algo puede ser útil, pero si te la atas al cuello podría ahorcarte.

Comprender nuestros patrones de comportamiento puede ayudarnos a ser más dueños de nuestras decisiones, y menos controlables. Esto es, sin duda, esencial para que mantengamos nuestra libertad individual.

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