Facebook y la prohibición de noticias en Australia

El pulso entre las Big Tech y los Gobiernos pone a Australia de protagonista en estos momentos. Los parlamentarios de este país acaban de aprobar una ley para obligar a Facebook y Google a pagar a los editores por vincular su contenido de noticias. La respuesta de las gigantes tecnológicas no se ha hecho esperar, y la batalla ha empezado. ¿Quién ganará y quién tiene razón después de todo?

La ley de Australia

Los legisladores australianos han señalado que la ley que entrará en vigor pronto abordará el «desequilibrio del poder de negociación» entre las plataformas tecnológicas y los editores de noticias.

La ley para el Código de noticias digitales de Australia incluye un controvertido requisito de que los gigantes tecnológicos Google y Facebook paguen a los editores por vincular su contenido, no solo por mostrar fragmentos de texto.

Google advirtió a Australia que pagar por «enlaces y fragmentos» rompería el funcionamiento de Internet.

Sir Tim Berners-Lee, inventor de la World Wide Web, advirtió que el proyecto de ley

“corre el riesgo de violar un principio fundamental de la web al exigir el pago por vincular ciertos contenidos en línea”,

entre otras presentaciones alarmadas al comité.

Por otro lado, respecto a Facebook hay que señalar que son los propios usuarios en ese caso quienes introducen los links voluntariamente, no sucede porque sea la red social quien rastrea como una araña como hacen los buscadores.

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Las reacciones no se han hecho esperar

El mes pasado Google amenazó con cerrar su motor de búsqueda en Australia si no se modifica la ley. De hecho ya unos meses antes, en agosto de 2020, Google ya advertía de que la calidad de sus productos en el país podría verse afectada y podría dejar de ser gratuita si el gobierno procedía a hacer que los gigantes tecnológicos compartieran los ingresos publicitarios con las empresas de medios.

Pero fue Facebook el que puso toda la fuerza en su respuesta, y activó el interruptor del caos primero. Todo un claro ejemplo de ‘¿Negociación con rehén? Mato al rehén’. Se adelantó a los efectos de la ley, y vetó por su propia cuenta una gran cantidad de páginas australianas de un día para otro.

No se hizo esperar la reacción del tercer asiento en la discusión: los propios usuarios australianos, indignados por ver sus páginas bloqueadas o por no poder acceder a información de consulta habitual.

Muchos recurrieron a Twitter – ironías de estas cosas – para informar de que Facebook había eliminado páginas locales de sus hospitales, servicios de emergencias, universidades, sindicatos, departamentos gubernamentales y otros.

El Departamento de Meteorología del país lo denunció en un tweet, por ejemplo, señalando que “el martillo de prohibición de noticias de Facebook tiene muchos daños colaterales”.

Bureau of Meteorology

Bureau of Meteorology

A raíz de la censura unilateral de Facebook de todo tipo de páginas de Facebook, los parlamentarios del país oceánico acusaron al gigante tecnológico de «un asalto a una nación soberana«. El primer ministro de Australia también declaró que su gobierno «no se dejaría intimidar«.

La respuesta de Facebook es que en realidad no ha hecho más que poner de manifiesto lo que la ambigüedad de esa ley podría suponer. Dijeron que habían aplicado una definición intencionalmente amplia de noticias para restringir, reflejando así la falta de una guía clara en la ley «tal como está redactada«.

El gigante de la tecnología también dijo que revertiría las páginas que están «impactadas inadvertidamente«. Lo que no dejó claro es si lo haría de manera automática o si las páginas silenciadas tendrían que solicitar su recuperación de manera proactiva.

En 2021 los medios cobrarán de Facebook y Google

Después de todo lo ocurrido en Australia, el pasado 17 de febrero anunció Facebook que tiene previsto invertir hasta 1.000 millones de dólares (lo que ahora equivalndría a unos 822 millones de euros) durante los próximos tres años para poder beneficiarse de los contenidos informativos de los medios de comunicación.

En el comunicado realizado por Nick Clegg, vicepresidente de Asuntos Globales de Facebook, además señalaron desde la red social que entre 2018 y 2020 ya destinaron 494,5 millones de euros a la industria periodística.

Por su parte, Google también ha presentado un plan llamado News Showcase para manifestar su compromiso por apostar por el periodismo y tener a los medios contentos.

¿Cuál ha sido el final de la historia?

Después de meses de proyecto de ley, la semana pasada la ley se promulgó. Facebook, por su parte, levantó su bloqueo de noticias después de llegar a un compromiso con los legisladores australianos sobre enmiendas a la ley.

Aunque todo ha quedado en un aparente acuerdo pacífico, aún queda mucha historia por ver. Tildar a una red social de antisocial, como se ha hecho hace unos días desde la ciudadanía australiana, es sin duda un golpe duro para Facebook, la ‘red social por excelencia’. Por otro lado, ¿tiene sentido que se reserven ese derecho como empresa privada, después de todo?

El debate que se abre es sobre si el mercado liberal es nuestra salvaguarda de los abusos de poder de los Estados, o si es el Gobierno quien legislando nos puede proteger del imperio de unos pocos oligopolios del GAFAT.

Está claro que el libre mercado juega un importante papel en la democracia de los países, pero regularlo con ciertas medidas en los países libres también ayuda a evitar que unos pocos acaparen demasiado trozo del pastel.

Así, una adecuada legislación puede ser clave para proteger la competencia, a otros sectores menos poderosos o incluso a la ciudadanía de determinados abusos, por ejemplo sobre su privacidad, libertad de expresión y derecho a la información.

 

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