La Economía de la Vigilancia en Internet y los daños que causa

Internet no es solo una red de ordenadores, es una red de personas y tenemos un gran poder para decidir su futuro. A pesar de eso, Internet se está convirtiendo en la gran herramienta de la vigilancia. ¿Quién es ese gran hermano que controla al otro lado de la pantalla y cuáles son sus intereses?

¿Qué es la Economía de la Vigilancia?

Muchos usuarios no solo ceden con gusto su información a diario en apps o sitios web, sino que incluso comparten su vida con exhaustivo detalle en las redes sociales.

Pero hay otros usuarios que apenas cuentan su vida.

¿Qué hay de todos esos ciudadanos que no colocan fotos de sus hijos, ni comparten su ubicación por placer o postureo? El capitalismo de la vigilancia igualmente puede recopilar una gran cantidad de datos sobre ellos.

Es casi imposible no dejar huella digital

Es casi imposible no dejar huella digital

Lees la prensa digital por la mañana, sales de casa con tu GPS, entras en el banco con varias cámaras de seguridad, haces una transacción económica con tu cuenta, envías un correo electrónico desde el trabajo, usas Google Drive para subir un archivo, escribes un whatsapp a tu hermana para comer con ella, ves una serie en Amazon Prime Video o Netflix, sales a correr con tu wearable que cuenta tus pasos y calorías…

Es fácil pasar por alto todas las formas en que estamos siendo rastreados en el día a día, pero tan pronto como comienzas a fijarte y cuantificarlo, rápidamente se vuelve muy inquietante.

¿Esto significa que alguien quiere controlarnos de forma personal y concreta? No necesariamente, al menos a priori.

Hay intereses económicos que afectan a los datos a nivel genérico. Actualmente las empresas saben que más allá de sus activos financieros hay un activo intangible de gran valor: la información. En concreto, los datos personales de los usuarios actualmente se mercantilizan sin que muchas veces lo sepamos, y esto da lugar a la economía de la vigilancia.

La economía de la vigilancia es la que no cobra por una app con dinero, sino que cobra con el consentimiento del uso de datos.

En la economía de la vigilancia, cada vez que elegimos usar una aplicación o un dispositivo, a menudo nos vemos obligados a someternos a un abuso de nuestros datos privados.

El Sistema DNS Domain Name System posibilita a tu proveedor de internet saber todos los sitios que visitas

El Sistema DNS Domain Name System posibilita a tu proveedor de internet saber todos los sitios que visitas

 

Los ISP (tu proveedor de internet) y las grandes corporaciones no solo registran nuestras actividades, sino que a menudo venden esa información a compañías externas de análisis y comercialización de datos con tristes historias como la de Cambridge Analytica y Facebook.

Los efectos de la economía de vigilancia

Nuestra actividad en línea en principio se utiliza para ofrecernos un servicio mejor y una experiencia online más personalizada. Sin que esto sea falso, bien es cierto que además en muchas ocasiones la información dada por los usuarios se ha utilizado, por ejemplo, para influir en las elecciones o incluso para otros fines que desconocemos.

Resiliente Digital

El rastreo de móvil en España

Solo hace unos días anunciaba la prensa española que el INE rastreó los móviles de toda España para conocer el comportamiento de los ciudadanos durante las elecciones generales.

A nivel global y volviendo a las grandes tecnológicas, hemos visto a algunas de las grandes compañías firmar contratos con la policía y los gobiernos autoritarios para usar esta información para atacar injustamente a activistas, minorías y comunidades en riesgo.

Los datos recogidos no solamente pueden informar sobre lo que de forma evidente y explícita comparte el usuario. La inteligencia artificial es capaz de extraer datos más complejos, de carácter psicológico, por ejemplo.

Christopher Burr, investigador del Laboratorio de Ética Digital de la Universidad de Oxford, explica que se ha podido medir la satisfacción laboral de alguien a través del reconocimiento facial, o analizar una publicación de Facebook para detectar signos de depresión, o incluso determinar el ritmo cardíaco de alguien a través de una cámara web.

La vigilancia tiene un daño psicológico

No solo se trata de garantizar la privacidad como un derecho fundamental. El hecho de saber que se podría perder en sí mismo, esa sensación de sentirse controlado, ya tiene un impacto psicológico probado. Así, no solo se recogen datos psicológicos de las personas mediante la economía de la vigilancia, sino que además se alteran al aplicarla.

Por ejemplo, PEN America encuestó a más de 520 escritores estadounidenses para comprender si la vigilancia influía en su trabajo y de qué manera. El resultado obtenido fue que 1 de cada 6 escritores explicó que había evitado hablar o escribir sobre un tema que pensaba que los sometería a vigilancia.

El propio miedo a la vigilancia en sí mismo ya puede convertirnos en autocensores. Se deja de twittear por miedo, se evitan afirmaciones en determinados contextos por miedo…

PEN America encuestó a más de 520 escritores estadounidenses para comprender si la vigilancia influía en su trabajo

PEN America encuestó a más de 520 escritores estadounidenses para comprender si la vigilancia influía en su trabajo

Incluso esto puede llegar a impedir o reducir la libertad intelectual y la curiosidad. Si creemos que estamos siendo observados, nuestro comportamiento cambia, y hasta nuestro estado mental también cambia.

De acuerdo con una investigación realizada por Christopher Burr en el Laboratorio de Ética Digital de la Universidad de Oxford, los efectos de la vigilancia en el cerebro pueden ser tan agotadores como los trastornos mentales tales como la depresión, e incluso pueden causar síntomas similares al trastorno de estrés postraumático.

Ya se puede analizar una publicación de Facebook para detectar signos de depresión

Ya se puede analizar una publicación de Facebook para detectar signos de depresión

7 problemas que amenazan a todas las empresas

¿Qué podemos hacer bajo la economía de la vigilancia?

Por suerte, la situación no es irresoluble ni irreversible. Podemos actuar, podemos cambiar las cosas en gran medida. Es cierto que uno de los problemas actuales es que justamente las personas con menos recursos económicos están más dispuestas a ceder su información a cambio de la posibilidad de vender algo en una app, acceder a softwares gratuitos, etc.

En tiempos de la Grecia clásica, cuentan que pasó un ministro del emperador por delante del filósofo Diógenes y le dijo: «¡Ay, Diógenes! Si aprendieras a ser más sumiso y a adular más al emperador, no tendrías que comer tantas lentejas». A lo que Diógenes contestó: «Si tú aprendieras a comer lentejas, no tendrías que ser sumiso y adular tanto al emperador».

Evidentemente es posible que se requieran ciertos sacrificios, que se tenga que renunciar a algunas comodidades como ver el catálogo de series más modernas o tener la vida más cómoda con Google Maps. Sin embargo, en realidad hay alternativas, solo que muchas personas no las conocen.

Por ejemplo, el sistema operativo de Ubuntu (de Linux) es totalmente gratuito y no necesita antivirus, y la mayoría de personas aún ni lo conocen por el duopolio de facto de Microsoft y Apple.

Duckduckgo es un buscador parecido a Google, rápido, eficaz, pero que no guarda información sobre nosotros.

También se puede luchar contra la cibervigilancia protegiéndonos de la tecnología de reconocimiento facial y las búsquedas invasivas, defendiendo el cifrado y exigiendo la privacidad por diseño a los proveedores de servicios de internet.

Otra forma de recuperar Internet libre es usar Tor y Tor Browser para protegernos de la vigilancia injustificada por parte de gobiernos o corporaciones.

Tor es una herramienta que te permite acceder a sitios bloqueados y navegar por la web de forma anónima y encriptada. Los sitios web y los rastreadores asociados no pueden saber quiénes somos a menos que les digamos, y cualquiera que esté monitoreando nuestra red solo puede ver que estamos usando Tor, no lo que estamos leyendo o con quién estamos hablando.

Tor es una herramienta que te permite acceder a sitios bloqueados y navegar por la web de forma anónima y encriptada

Tor es una herramienta que te permite acceder a sitios bloqueados y navegar por la web de forma anónima y encriptada

Iniciativas como el navegador Tor o el software libre Ubuntu, entre otras muchas más que a menudo se ignoran si uno no investiga a fondo, nos hacen volver a creer en una Internet libre y segura. Aún es posible navegar, informarse, compartir, conectar… sin miedo a la censura, al control o la vigilancia de las grandes corporaciones o los gobiernos.

Hay una gran red de personas en todo el mundo dedicando su tiempo, talento y recursos a generar, ofrecer, desarrollar y dar a conocer este tipo de soluciones independientes, libres de cibervigilancia, por un mundo mejor, una internet mejor.

Recuperemos Internet y no dejemos que el consentimiento se convierta en nuestra moneda de cambio.

¿Quién es el Gran Hermano?

¿Quién es el Gran Hermano entonces?

El Gran Hermano caracterizado en la película 1984, basada en la novela de George Orwell

El Gran Hermano caracterizado en la película 1984, basada en la novela de George Orwell

El Big Brother lo describió muy bien George Orwell en su novela 1984 (escrita en 1949):

El Gran Hermano aparece constantemente a través de las telepantallas, con una fuerte propaganda del partido Ingsoc y en enormes murales en cada rincón de la sociedad descrita. Su existencia es enigmática, pues nunca llega a aparecer en persona ni a decirse su nombre real. Infunde en la población confianza a la vez que temor y respeto (con un Ministerio de la Verdad se encarga de cambiar la historia y el presente, según como van variando las circunstancias).

¿Ya sabes quién es?

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