Multa récord a WhatsApp en Europa

La pesadilla de Zuckerberg por todas las demandas que recibe no ha terminado con Facebook, se traslada también a WhatsApp. Recientemente la aplicación de mensajería ha despertado una gran polémica por su falta de transparencia.

Ahora WhatsApp se enfrenta a una multa por parte de Irlanda de 225 millones de euros. Su infracción está relacionada con las leyes de protección de datos de los usuarios de la Unión Europea.

A diario compartimos fotos, vídeos y mensajes muy personales dentro de esta aplicación. No es para menos que se tomen medidas extraordinarias para que los usuarios estén protegidos cuando comparten sus mensajes dentro de WhatsApp. Por eso algunos optan por otras alternativas a Whatsapp que respetan más la privacidad.

¿Por qué la multa a Whatsapp?

La multa se relaciona con una investigación que comenzó en 2018, sobre si WhatsApp había sido lo suficientemente transparente sobre cómo maneja la información.

Entre otras cosas, WhatsApp no informó a los usuarios acerca de dónde se almacenan sus datos, los propósitos por los que se recopilaron o quién los recibe.

Por ejemplo, se comparten datos con Facebook que si bien son útiles para hacer campañas de marketing, son cuestionables respecto a la privacidad de los usuarios y su consentimiento al respecto.

También WhatsApp recopila información sobre la actividad del usuario en la app, por ejemplo de diagnóstico de servicio, del dispositivo y la conexión. Además, se instalan ‘cookies‘ que en teoría son para mejorar los servicios y hacer la experiencia más personalizada.

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Multa récord, un paso que podría sentar precedente

Esta es la multa más grande jamás emitida por la Comisión de Protección de Datos de Irlanda y la segunda más grande impuesta a una organización bajo las leyes de protección de datos de la UE. La mayor multa de la GDPR hasta la fecha son unos 746 millones de euros impuestos a Amazon por las autoridades de Luxemburgo.

Como era de esperar, WhatsApp Irlanda ha dicho que no está de acuerdo con la decisión y que apelarán la sentencia.

Fuentes cercanas a la compañía han comentado que con esta decisión judicial, en lugar de hacer su política de privacidad más corta y menos complicada, la decisión significa que tendrán que añadir aún más información a su ya larga y complicada política de privacidad.

De hecho, ya han implementado ciertos cambios en medio de la investigación, pero al parecer apuntaban más a la forma que al fondo. Su idea es intentar que los usuarios comprendan más fácilmente lo que firman.

Mientras tanto, con este paso se está abriendo la puerta a futuras investigaciones de esta y otras grandes tecnológicas que cada vez tienen más poder e información sobre nuestras vidas.

La CPD (Comisión de Protección de Datos) y sus polémicas

La CPD irlandesa ha recibido muchas críticas en los últimos años, tanto por parte de la sociedad como de otros reguladores de protección de datos en Europa. Se le ha criticado por no tomar medidas lo suficientemente duras contra las grandes empresas de tecnología que operan fuera de Irlanda.

El diciembre pasado, multaron a Twitter con 450.000 euros por una violación de datos, su primera sanción económica importante impuesta a una gran empresa multinacional de tecnología.

Según su informe anual más reciente, la CPD tiene una gran cantidad de investigaciones en marcha en estos momentos, sobre otros grandes gigantes tecnológicos, incluidos Apple, Instagram, Google, Facebook y Twitter.

¿Más seguridad para los usuarios?

La ley de protección de datos está dando muchos quebraderos de cabeza a Facebook Inc. e incluso a muchas empresas de todo el mundo, porque obliga a tomar muchas medidas que antes no eran necesarias.

Al mismo tiempo, se está protegiendo a los usuarios, aunque cabe preguntarse si de hecho se consigue que estemos más seguros a día de hoy.

Con cada vez más medidas, los usuarios cada vez más tienen leerse muchos acuerdos antes de entrar en una página web, descargar aplicaciones o ceder permisos en sus smartphones.

El problema es que al haber tantas barreras para acceder a utilidades e información, el usuario normaliza estos procesos y acaba aceptando y consintiendo sin leer.

El resultado al final es que los ciudadanos europeos solo estarán cediendo aún más expresamente su permiso a que utilicen sus datos personales.

Por eso, es cada vez más importante que al tiempo que las empresas tecnológicas amplían sus largos textos legales y las instituciones legislan y sancionan, los usuarios se hagan responsables de cómo comparten su información y quién ceden sus datos.

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