Un intento (fallido) de vivir sin los Gigantes de Internet

Vivir sin Apple, Google, Facebook , Amazon y Microsoft fue Imposible

El sueño de Internet libre se tambalea en la última década, conforme las grandes tecnológicas absorben cada vez más todos los servicios más utilizados a nivel mundial. Mientras los legisladores debaten si Apple, Google, Facebook y Amazon son monopolios, la periodista Kashmir Hill del The New York Times, ha puesto a prueba el intento de vivir desconectada de los imperios digitales, y éste ha sido el resultado: imposible. Sus hallazgos van más allá de lo evidente a simple vista.

 

Los directores ejecutivos de Amazon, Facebook, Google y Apple fueron llamados ante un comité antimonopolio de la Cámara hace unos días, aparentemente para responder preguntas sobre si tienen demasiado poder y si eso perjudica a los consumidores. Los líderes de estas compañías, que comparecieron por videoconferencia, negaron ser ‘ciber barones’, y señalaron que tienen mucha competencia y que los consumidores tienen otras opciones para los servicios que ofrecen.

¿Pero es realmente cierto y hasta qué punto los usuarios pueden liberarse de pasar por estas grandes plataformas en su día a día? El año pasado, en un esfuerzo por comprender cuán dependientes somos de estas empresas, la periodista del NY Times hizo su propio experimento para Gizmodo, en un intento de eliminar estas plataformas de su vida, al menos temporalmente.

Como quien se somete a una estricta dieta, Hill bloqueó todo acceso a Amazon, Facebook, Google, Apple y Microsoft durante seis semanas. Un informático llamado Dhruv Mehrotra diseñó para Hill su propia red privada independiente, que le permitiera proteger sus dispositivos de que Google, Apple, Facebook o Amazon les enviaran o recibieran datos suyos, al bloquear los millones de direcciones de Internet que controlaban las empresas.

Kashmir Hill explica que no fue tarea fácil, se encontró muchos problemas de funcionalidad en el intento de prescindir de estas grandes empresas. Como señaló The Wall Street Journal, los gigantes tecnológicos han comprado más de 400 empresas y nuevas empresas durante la última década.

Los gigantes tecnológicos han comprado más de 400 empresas y nuevas empresas durante la última década

Su principal conclusión fue que Amazon y Google fueron las empresas más difíciles de evitar con diferencia. Hill llegó incluso a pensar en Amazon y Google como los proveedores de la propia infraestructura de Internet, tan integrados en la arquitectura del mundo digital que incluso sus competidores tienen que confiar en sus servicios.

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Los ocultos tentáculos de Amazon

Hay que tener en cuenta que no se trata solamente de aprovechar directamente los servicios de estas empresas, los que como usuarios sabemos de manera explícita y clara que pertenenen a ellos. La mayoría de gente no sabe que hay muchos sitios alojados por Amazon Web Services, el mayor proveedor de servicios en la nube de Internet. Muchas aplicaciones y una gran parte de Internet utilizan los servidores de Amazon para alojar su contenido digital, incluido el propio Netflix, por irónico que parezca por tratarse de su competencia por Amazon Prime Video.

Otro de los mercados donde Amazon tiene un gran peso aunque a veces se desconozca es en el sector logístico. La periodista experimentó también el impacto de estas grandes tecnológicas en su mundo real. Pidió por eBay un soporte para teléfono para su automóvil y el paquete le llegó con la firma de Amazon, porque el vendedor usó ‘Fulfillment by Amazon’, pagando a la compañía para almacenar y enviar su producto.

¿Qué pasó al intentar desconectarse de Google?

El intento de sacar a Google de su vida fue aún si cabe más adverso y problemático para Hill. El primer síntoma de su síndrome de abstinencia de Google apareció por la lentitud extraordinaria que encontró al intentar navegar sin Google.

Más allá de sustituir el buscador de Google por Bing o Yahoo, de prescindir de YouTube, o de utilizar otros programas ajenos a Google Drive o Hangouts, el experimento de Hill demostró que la influencia de Google va mucho más allá de lo imaginable. Baste preguntar a cualquier empresario si usa Google Tag Manager, Analytics, Gmail o Hangouts…

Al bloquear Google, Hill no pudo iniciar sesión en el servicio de almacenamiento de datos Dropbox porque el sitio pensó que no era una persona real. Uber y Lyft ya no le funcionaban porque ambos dependen directamente de Google Maps, una herramienta imprescindible para esta plataformas. De hecho con esto Hill descubrió que Google Maps tenía un monopolio de facto sobre los mapas online.

Facebook, Apple y Microsoft supusieron sus propios desafíos

Dejar de lado Facebook implica también no estar en Instagram ni en Whatsapp. Esto se traduce en una importante desconexión del círculo social en la mayoría de casos. Explica Hill, por ejemplo, que con esta desconexión pasó a no enterarse a tiempo de que un buen amigo suyo había sido padre, porque publicó la noticia en Instagram. Al llamarle unos días después para ver si ya había nacido la criatura, el amigo le dijo que había asumido que al publicarlo todos se daban por enterados, y por eso no escribió a su amiga.

Para desconectarse de Apple Kashmir Hill tuvo que renunciar a su iPhone y sus dos ordenadores Mac. Se hizo con un nuevo hardware para ello, y como no quería optar por Google, pues rompería su experimento, terminó por comprar un teléfono tonto, un Nokia 3310. También se compró un nuevo portátil, con un sistema operativo Linux de una compañía llamada Purism que está tratando de crear ‘un entorno informático ético’, es decir, ayudando a sus usuarios a evitar a los gigantes tecnológicos.

El caso de Microsoft

Microsoft no se ha sentado a comparecer esta vez en la última comparecencia de hace unos días, porque no fue llamado en este caso, pero sin duda lo fue en el pasado, y no está libre de toda mancha aún a día de hoy. Más allá de influir directamente en todos los usuarios particulares y de empresas que utilizan dispositivos Windows, y que desconocen que existe Ubuntu y otras opciones Linux, más allá del duopolio de los PC, la red de influencia de Microsoft no acaba allí.

Al igual que Amazon, Microsoft tiene un servicio en la nube, por lo que algunos sitios se apagaron para Hill cuando intentó desconectar de este gigante, y también perdió el acceso a plataformas de esta compañía, como LinkedIn y Skype.

Conclusión: ¿se puede o no se puede vivir sin ellos?

Lo cierto es que es un hecho que se puede vivir sin ello, sobre todo si uno apaga y desconecta del mundo digital. Aquí la pregunta de Hill y que tratamos de responder es si se puede estar conectado en Internet y vivir la experiencia digital de forma completa sin tener un vínculo con Apple, Microsoft, Facebook, Google y Amazon, impidiendo que puedan monitorear nuestra vida con toda la información privada que consciente o inconscientemente les facilitamos.

El principal mensaje es que estas empresas no solo tienen sus conocidos productos tecnológicos. Además controlan una maraña de productos y servicios ocultos que son difíciles de desenredar y localizar, y de los que dependen muchas de las herramientas en las que confiamos para todo lo que hacemos, desde el trabajo hasta llegar del punto A al punto B.

Tal como afirmó Jerrold Nadler, demócrata de Nueva York y miembro ex officio del comité antimonopolio de la Cámara, ‘En algunos aspectos básicos, el problema no es diferente al que enfrentamos hace 130 años, cuando los ferrocarriles transformaron la vida estadounidense, permitiendo a los agricultores y productores acceder a nuevos mercados, pero también creando un estrangulamiento clave que los monopolios ferroviarios podrían explotar’.

Sí, existen alternativas de productos y servicios ofrecidos por los gigantes tecnológicos, pero son más difíciles de encontrar y de utilizar. Hace falta, de hecho, una educación y cultura que promueva estas opciones, y en muchos casos es necesario contar con conocimientos técnicos o la ayuda de soporte informático para llevar a cabo esa desconexión, o al menos una diversificación de plataformas mayor de la que tenemos hoy en día.

Al parecer existe una nueva corriente de personas que se hacen llamar veganos digitales. Son personas que están tratando de mantener la Internet libre que siempre fue, y que no será en el futuro si no tomamos medidas.

Un gran poder conlleva siempre una gran responsabilidad, pero si no se frena a tiempo, será demasiado tarde para poder impedir ciertos abusos. Por eso es fundamental ser conscientes de que el poder de estas grandes tecnológicas es mayor del que parece de manera evidente, y especialmente ahora con el coronavirus y sus consecuencias se hace necesario reforzar la democratización del mundo digital.

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