La censura llegó a la plataforma Zoom

La censura llegó a la plataforma Zoom

La censura llegó a la plataforma Zoom

Pocas empresas han impulsado su crecimiento en 2020 como lo ha hecho Zoom. La compañía cuadruplicó sus ingresos hasta los 663 millones de dólares solo en el segundo trimestre de 2020. Miles de estudiantes, profesionales y empresas de todo el mundo han hecho sus reuniones, cursos y clases en Zoom. Pero la polémica se ha desatado ante una denuncia de censura en esta plataforma de videoconferencias.

 

De acuerdo con The Intercept, la empresa cerró un seminario en la Universidad Estatal de San Francisco a principios de año por la participación de la activista palestina Leila Khaled.

Es más, Zoom continuó su represión incluso contra sus propios críticos. Canceló varios eventos en línea organizados en otras universidades que no incluían a la propia Khaled, pero que criticaron la censura que Zoom le hizo.

¿Quién es la activista que Zoom censuró?

Leila Khaled es una activista de 76 años, miembro del Frente Popular para la Liberación de Palestina. Se trata de un grupo de resistencia y partido político que el gobierno de Estados Unidos cataloga como organización terrorista extranjera. Mientras tanto, otros no la ven así, sino como un icono feminista y un ejemplo de activismo político.

La activista saltó a la fama después de su papel en dos secuestros de aviones en 1969 y 1970, y como la primera mujer en hacer algo así. A día de hoy Leila ha declarado abiertamente no creer en el secuestro de aviones como una forma legítima de protesta, según se recoge en Wikipedia.

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El seminario cancelado por Zoom

El 23 de septiembre se invitó a Khaled como oradora a un evento. Se le invitó en calidad de alguien que ha hablado y luchado durante mucho tiempo en solidaridad con los movimientos de liberación en todo el mundo.

El seminario era sobre narrativas de género y resistencia en SFSU, una universidad pública, la San Francisco State University.

Cuando algunos se enteraron de que participaba Khaled, el seminario se convirtió en el objetivo de una campaña coordinada por grupos pro-Israel, que presionaron tanto a la universidad como a Zoom para cancelarlo.

En respuesta a la presión, Zoom acabó por cerrar el evento justo el día antes de cuando había sido programado para comenzar. La empresa de streaming justificó su cierre ante los académicos universitarios diciendo que el seminario podría haber violado las leyes federales.

Según Zoom, siguiendo los términos de servicio de la empresa, no podían mantener un curso abierto que podría proporcionar «apoyo material» para el terrorismo.

Lo más irónico de todo es que Khaled habló el 3 de octubre en otro seminario de Zoom que no estaba afiliado a una universidad. Por tanto, parece que Zoom solo censuró el evento cuando al mismo tiempo había presiones contra universidades.

Censuras más allá de Zoom

El siguiente en censurar fue Facebook, que también se curó en salud ante la presión, y eliminó el enlace de transmisión en vivo, así como una página que anunciaba el evento. Incluso amenazó con cerrar las páginas de los patrocinadores del evento.

Por su parte, para seguir con el GAFAT, YouTube cerró la transmisión en vivo 23 minutos después de que comenzara el evento.

Todo esto tuvo un impacto muy negativo en la Universidad, ya que no se transmitió nada del evento. Es más, podría poner en peligro a la SFSU. De acuerdo con el New York Post, el Departamento de Educación de Estados Unidos está investigando la invitación de la Universidad a Khaled, alegando que «violó las reglas de derechos civiles y las condiciones de las subvenciones federales que recibió la universidad».

Internet libre, Universidad diversa

Vivimos tiempos complicados y con muchas amenazas, pero también tenemos el deber de proteger los avances como la democracia, la libertad de expresión, el progreso científico basado en el librepensamiento…

Gareth Dant, portavoz de la Universidad de Leeds, escribió en un correo electrónico que

«la Universidad se compromete a promover y alentar positivamente el debate, la investigación y la protesta libres dentro de los requisitos que le impone la ley. Tolera una amplia gama de opiniones incluso cuando son impopulares, controvertidas o provocativas. De hecho, la Universidad nunca ha prohibido un evento o un orador debido al tema y alberga una amplia gama de debates y discursos sobre una amplia gama de temas «.

¿Qué pasa con la censura a cualquier persona corriente?

Uno podría pensar que esto en realidad solo afecta a disidentes que están en la lista negra, pero que no afecta a personas comunes y corrientes. En realidad, tampoco es así, porque tal como señalaron en la empresa a partir de los hechos, ellos se reservan ciertas decisiones.

«Zoom puede investigar cualquier queja y violación que tenga en su conocimiento y puede tomar cualquier acción (o ninguna) que considere apropiada, incluyendo, entre otras, emitir advertencias, eliminar el contenido o cancelar cuentas y / o perfiles de usuario».

Al fin y al cabo, Zoom también tiene derechos. La gran pregunta es si deberíamos vigilar qué estamos cediéndole por usar su plataforma. A ella y a tantas otras similares.

En un momento como el actual de pandemia, empresas, escuelas y universidades pasan a depender más que nunca de la tecnología. ¿Realmente queremos elegir opciones que limiten nuestra privacidad en pro de la comodidad?

Seguimos teniendo en nuestra mano soluciones con menos costes ocultos, como por ejemplo Jitsi o incluso Telegram. Es nuestra responsabilidad buscarlas y promoverlas, así como alertar sobre los riesgos de libertad y democracia que puede suponer confiar en las grandes plataformas.

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