¿Qué son y cómo funcionan las Granjas Verticales?

 

Comer frutas y verduras es una de las costumbres más recomendadas para la salud y para cuidar el Planeta. Sin embargo, por irónico que pueda parecer, a menudo consumirlas en los grandes supermercados puede ser todo menos saludable o sostenible. Por eso los avances tecnológicos han dado lugar a iniciativas como las granjas verticales o farmscrapers.

¿Alguna vez has pensado en el impacto que tiene la sección de productos agrícolas en nuestro medio ambiente y salud? Cada artículo pasa por una gran cantidad de trabajo para cultivar, empaquetar, transportar y desempaquetar las frutas y verduras, y probablemente están rociadas con pesticidas.

Imagina por un momento que pudieras tomar una fruta pocas horas después de ser recolectada. Las granjas verticales lo permiten, ya que se realizan en las grandes ciudades. En concreto, tal como explica The Beet, las granjas verticales pueden cultivarse en una pared en el propio edificio de un supermercado.

La agricultura vertical es la práctica de cultivar en capas apiladas verticalmente

La agricultura vertical es la práctica de cultivar en capas apiladas verticalmente

Como su propio nombre indica, la agricultura vertical es la práctica de cultivar en capas apiladas verticalmente. Esto sin duda es una solución inteligente para reducir y optimizar el espacio.

A menudo las granjas verticales incorporan agricultura de ambiente controlado, que tiene como objetivo optimizar el crecimiento de las plantas y las técnicas de cultivo sin suelo como hidroponía, acuaponia y aeroponía.

Ventajas de las granjas verticales

Las ventajas son extraordinarias: ahorro de espacio, de costes de transporte, de trabajo de cultivo y cosecha, y de mantenimiento de alimentos frescos. En resumen, se reduce de forma significativa todo el proceso, en tiempos y costes.

Ventajas de las granjas verticales

Ventajas de las granjas verticales

Esto permite además que los consumidores puedan acceder a un producto más fresco. Por otro lado, muchos expertos apuntan a las granjas verticales como una solución contra el hambre.

Nuestro Planeta alberga a unos 7.700 millones de personas, y la población está aumentando. Mientras tanto, en muchos lugares el hambre es una realidad, y los patrones climáticos impredecibles amenazan la disponibilidad y estabilidad de los productos frescos.

Las áreas urbanas contienen más de la mitad de la población mundial y contribuyen al 70% de las emisiones de energía del Planeta. Las ciudades consumen la mayor parte de los recursos de la Tierra y producen más desechos que las zonas rurales.

Se podría decir que la población de las ciudades son como residentes de «desiertos alimentarios urbanos”, y los edificios están literalmente enfermando a sus ocupantes.

Añadir agricultura en los edificios no solo puede acercar este sector a la población urbana, sino que además puede mejorar notablemente la vida en las ciudades.

Hay que empezar a buscar soluciones más inteligentes, ya que para mediados del siglo XXI se espera que haya 10 mil millones de personas en el mundo. ¿Cómo alimentaremos a todas las personas en ese futuro planeta superpoblado?

Por otro lado, con la pandemia de COVID-19, la cadena de suministro de alimentos está más en peligro que nunca.

La necesidad de llevar los alimentos de manera más fácil y rápida directamente a los consumidores es más importante que nunca.

Resiliente Digital

Cómo funcionan las granjas verticales

La verticalidad es la palabra clave para resumir esta forma moderna de agricultura, ¿pero en qué consiste exactamente el método?

Este vídeo muestra muy bien el proceso de funcionamiento de este tipo de agricultura futurista que ya ha llegado.

En resumen, cabe resaltar estos puntos de interés sobre las granjas verticales, en concreto las de Indoor Growing, una de las empresas que realizan este tipo de cultivo vanguardista.

  • Usan 95% menos agua que las granjas tradicionales
  • Permiten producir 390 cosechas más por metro cuadrado
  • Suministran la cantidad justa de agua y nutrientes
  • Desventajas de las granjas verticales

No todo es de color de rosa, o más bien de color verde, cuando se trata de los cultivos verticales. ¿Tienen alguna cara oculta que considerar? Los detractores critican ciertos aspectos que hacen que la agricultura vertical no sea comparable con la tradicional.

Uno de los puntos negativos para los escépticos es que las granjas verticales usan luz artificial para compensar la falta de luz natural que las plantas no pueden recibir del sol y que necesitan para su cultivo.

No hay evidencia sobre los efectos perjudiciales de luces LED en las granjas verticales, pero algunos consideran que en realidad es poco eficiente energéticamente, porque la necesidad de luz artificial es muy alta para suplantar al sol. Por tanto, esto sería un punto en contra de la sostenibilidad de las granjas verticales.

Otro punto en contra de los cultivos verticales es el riesgo de acabar con los horizontales. ¿Qué pasará con el sector primario de las zonas rurales?

Se podría producir una revolución como lo fue la industrial en el siglo XIX. Las consecuencias serían pérdida de empleo para muchas personas del campo, especialmente en países en vías de desarrollo.

Paralelamente, se perdería la riqueza de muchos pueblos y el estilo de vida rural, lo cual supondría un cambio significativo social y cultural para todo el Planeta.

Conclusión

Como todo progreso, la granja vertical nos abre la oportunidad de avanzar hacia un mundo más rico y eficiente. Con todo, puede acabar por generar más diferencias entre países ricos y pobres, ciudades y pueblos. La clave, por tanto, será lograr que esos avances estén siempre al servicio de un mundo más sostenible, saludable y equitativo.

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